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martes, 4 de noviembre de 2014

¿Quién es Pablo Villalobos?

A veces es complicado tener un perfil completo de un deportista, sobre todo cuando tiene una trayectoria muy amplia. Los acercamientos, aunque sea en entrevistas en profundidad, siempre se dejan cosas en el tintero. Por eso, para periodistas, aficionados, amigos o curiosos, os dejo un relato cronológico de quién es Pablo Villalobos como atleta.



Espero que os guste y tenéis links durante el texto para acceder a otros contenidos interesantes ;-)


Mis Inicios en Almendralejo.

Mis inicios en el atletismo sucedieron en mi localidad natal, Almendralejo (Badajoz), en las escuelas deportivas del Club Atletismo Almendralejo, dónde conocí este deporte, lo practiqué en la mayoría de sus disciplinas (Las que el material e instalaciones permitía) y dónde aprendí a disfrutarlo sin importar la victoria o la derrota de la mano de los monitores del club como Manuel Núñez y Paco Sánchez.

En junio de 1988 disputé mi primera carrera en mi barrio, San Antonio, con diez años recién cumplidos, aunque para mi llevo corriendo toda mi vida. Era el niño que, siempre que podía, iba corriendo a cualquier sitio, puro nervio, pura energía. El 19º acabé en dicha prueba y eso no me echó para atrás en mi afición.

En octubre de 1988 me apunté a las escuelas tras la publicidad que hizo el ayuntamiento en todos los colegios con un folleto en el que se nos mostraban todos los deportes que se podían practicar en Almendralejo, algo tan simple.

A partir de ahí descubrir el atletismo en todas sus facetas, en otoño e invierno el campo a través, en primavera las competiciones en pista practicando todos los eventos y compitiendo en los juegos escolares en los que mejor lo hacía (Longitud y fondo) y en verano algunas pruebas populares de ruta.

Durante esos años compatibilicé el atletismo con el baloncesto que practicaba en mi colegio, el CP San Francisco y algún pinito o pretemporada hice con el CB Almendralejo en categoría cadete.

En categoría cadete, allá por el año 1992/93 empiezan a cambiar las cosas, comienza el instituto (Bachillerato en el Instituto Carolina Coronado) paso al grupo de los mayores con Mesías, Diego Jesús, etc, con los que entrenábamos al mediodía después de las clases. Mi primer campeonato de España en campo a través (Mojacar 1993) y a punto de conseguir la marca mínima en los 3000m para el de pista (Málaga 1993).

El traslado a Mérida, mi ciudad adoptiva.

Ese verano vino un gran cambio, por motivos familiares cambié mi residencia a Mérida y gracias a Bernardo Juarez y al grupo de atletas que él llevaba me reenganché de nuevo al atletismo y empezó el entrenamiento más específico como fondista, por así decirlo, sin querer, dimos el estirón. En invierno conseguí la mínima para los 1000m en pista cubierta y conseguí la medalla de plata en el nacional cadete en Zaragoza con MMP 2:33 aún con 15 años, a las pocas semanas fui 5º en el nacional de campo a través en Llaneras (Asturias) y en verano me decanté por los 3.000m dónde fui 2º también tras Iván Hierro, el dominador de la categoría en esos momentos, corriendo en una prueba táctica en 8:41 tras pasar el 2km en 6'.

Tras esa progresión Juarez abandona su labor como entrenador, no sin antes conseguir que un pupilo suyo, Miguel Ángel Mónge Galán, recordman extremeño en esos momentos de 800m y 1500m y recién vuelto de Madrid dónde cursó sus estudios de INEF y entrenó con la cuadra de Julio Bravo, se hizo con las riendas del grupo de atletas.

En categoría junior continuaron la progresión y, por tanto, los resultados, al llegar al último año de la categoría estaba en condiciones de pelear por medallas en nacionales y participar en campeonatos internacionales de turno, así en la temporada 1996/97 fui al primer europeo de campo a través para junior, oficioso, internacional junior de cross en Portugal, Mundial de cross en Turín (36º del mundo, 5º europeo y 6º por equipos) y Europeo de pista en 1.500m dónde fue finalista (11º) con un mejor tiempo esa temporada de 3:48.

Etapa universitaria en Cáceres.

Ese último año junior ya nos vimos obligados a iniciar el entrenamiento a distancia ya que comencé mis estudios universitarios en Cáceres y sólo algunos fines de semana y en las competiciones coincidía con mi entrenador Miguel Ángel Monge, pero el buen ambiente en el piso de estudiante que compartía con amigos y atletas (Manolo, Ángel, Carls, Félix, ...) hizo fácil compatibilizar los estudios y los entrenamientos que seguían progresando en intensidad, cantidad y resultados.

De 1998 al año 2000, durante mis estudios universitarios de Ciencias del Deporte, sucedí en los record de Extremadura a mi entrenador rompiendo las barrera de 3:45 en 1.500m y 1:50 en 800m además de dar el salto de distancia a los 5.000m dónde también me hice en el año 1999 con el record regional con un tiempo de 13:55 y participé en el Europeo sub23 en Goteborg aunque no obtuve buenos resultados.

Un año más apuré en Cáceres ya con una dedicación casi completa al entrenamiento que me sirvió para estrenarme en categoría absoluta, Mundial de campo a través en la prueba corta en Oostende, un año en el que rebajé mis marcas y records extremeños en todas las pruebas del 800m al 5.000m y participé en mi primera universiada en Pekín (China)

1:49.51
800m
3:41.89
1500m
7:55.77i
3000m
13:43.03
5000m


La apuesta vital por Madrid

El año siguiente fue de nuevo un año de cambios, gracias al apoyo de Amaya Sanfabio me decidí a probar suerte en Madrid aunque seguía entrenando de la mano de Miguel Ángel Monge y por ello no solicité beca en la Blume residiendo en un piso junto a otros atletas que ese año también dieron el salto a Madrid y con ls que he compartido muchos kilómetros desde entonces como es Juan Carlos "tete" de la Ossa y Lillo de la Torre.

Con mi plan de entrenamientos y picoteando de los diferentes grupos según coincidieran las series o rodajes, seguimos mejorando consiguiendo ese año un gran éxito al hacerme con el título de Campeón Iberoamericano en la prueba de 3.000m en Guatemala a más de 1500m de altitud. Lo raro de la temporada, con un pico de forma en mayo hizo que las marcas no mejoraran, salvo en pista cubierta que firmé un 7:53.

Los años 2003 a 2005 continuó la progresión de entrenamientos, quizás llegamos a un tope, me metí en marcas sub13:40 en 5.000m pero faltaba un pequeño salto para estar cerca de las mínimas. Sin embargo otras marcas me decían que tenía margen, 7:47 en los 3.000m en 2003 y 3:40.70 en los 1500m en 2004, aún son mis marcas personales, me daban fuerzas para seguir trabajando duro por seguir mejorando.

Entre 2004 y 2005 hice mis pinitos también fuera de las pistas pudiendo trabajar durante 11 meses en la redacción de la revista Atletismo Español. Aprendí mucho pero decidí seguir volcado en mi carrera deportiva, sobre todo porque para el año siguiente vendrían cambios.


De Miguel Ángel Monge a Antonio Serrano.

Al final de la temporada de 2005 decidí dar una vuelta de tuerca, 4 años corriendo entre 13:33 y 13:39 me decía que había que cambiar algo para seguir mejorando así que de mutuo acuerdo y tras pensarlo mucho pasé a entrenar con Antonio Serrano, compañero de facultad y amigo de mi anterior entrenador Miguel Ángel Monge durante su estancia en Madrid. En esos momentos Antonio contaba con un gran grupo de entrenamiento en Madrid (Tete de la Ossa, Carriqueo, Higuero, ...). El cambio me sentó bien y aunque en invierno nos quedamos con la miel en los labios del mundial de cross (6º y por primera vez sól levaron 5 atletas) en verano salió todo ese trabajo acumulado comenzando con mi victoria en Laredo (28:48 en 10km) y con una marca personal en junio en Gavá (13:32) y a las dos semanas y media una gran carrera en un templo del atletismo como es Huelva dónde firmé mi MMP de 5.000m con 13:23.

Pero para Goteborg no veía las cosas claras y en el último momento me enrolé en el nacional de 10.000m en Avilés dónde realicé una de las carreras con mejores sensaciones que he hecho nunca colgándome el bronce en los 10.000m con una marca de 28:22 acabando en 2:35 el último km al esprint con Ricardo Serrano.

A la semana siguiente y aún con los gemelos agujeteados por un 10.000m en pista con clavos, fui 3º también en el nacional de 5.000m en Zaragoza doblegando al final a un grande como Roberto García y cerrando en Goteborg la mejor temporada de mi vida con el primer internacional en un gran campeonato de verano.

En Goteborg pude disfrutar de ese gran campeonato disputando una prueba rodeado de amigos (Jesús España y Juan Carlos Higuero) y consiguiendo un resultado muy interesante, 7º y finalista tras una semifinal algo accidentada como podréis ver en el vídeo


Difícil es llegar pero mucho más mantenerse

El año 2006 había sigo casi perfecto y arrancamos la temporada 2007 con grandes objetivos y la motivación por las nubes, sin embargo los planes no salieron bien. Fue una temporada extraña, seguí compitiendo y entrenando a buen nivel pero algunos problemas físicos relacionados con el sobreentrenamiento en invierno del que no me llegué a recuperar del todo en verano, me dejaron fuera de juego por entrar en la pelea del Mundial de Osaka y lejos de mis mejores marcas personales. Era el primer año que no conseguía rebajar alguna de mis marcas personales en cualquier distancia.

Con estos precedentes la temporada 2008, año olímpico, se planteaba como una reválida de si podría volver de nuevo a los registros de 2006. Tuvimos mucho cuidado con los aspectos relacionados con el sobreentrenamiento y tras una temporada invernal muy buena, aunque sin resultados excepcionales, inicamos la preparación de los 5.000m con el objetivo de asaltar la mínima olímpica en Huelva en junio.

Los entrenamientos eran prometedores, los tiempos de las series, las sensaciones, todo me decía que llegaría a huelva para pelear por mejorar mi marca personal en los 5.000m y poder conseguir la mínima olímpica, pero todo se comenzó a torcer.

A finales de mayo, un par de semanas antes de Huelva, las sensaciones comenzaron a ser malas. Consigo acabar los entrenamientos más exigentes pero con malas sensaciones y me cuesta muchísimo recuperar muscularmente de un día para otro. Además algunas molestias físicas me estaban dando más guerra de lo normal. Llegué a Huelva y no pude acabar la carrera. No estaba bien. A pesar de ello lo seguimos intentando, a pesar de las malas sensaciones entrenando, peleamos hasta el final con retiradas en otros 5.000m en los que salí a por la mínima: Milán y Barcelona. A finales de julio cerraba la temporada en el nacional en Tenerife, sin mínima y cada vez con peores sensaciones entenando. Allí realicé la peor carrera del año, un campeonato de España lento en el que mi cuerpo no pudo reaccionar en las vueltas finales, acabé el 14º con una marca de 14:46. Horrible.

El hipertiroidismo, primera parte.

Algo no marchaba bien en mi cuerpo. Quizás no estuviera enfermo, pero algo pasaba. A la vuelta a Madrid decidimos realizar una analítica de sangre. A los pocos días recibo una llamada del centro de medicina deportiva para que me pasara a comentar la analítica. Los valores de la misma en cuanto a grasas eran muy bajos, sobre todo el colesterol... eso que ahora todo el mundo quiere tener bajo, pues yo lo tenía muy bajo. Enrique, el responsable del laboratorio, me explico que eso le hizo saltar la alarma ya que el colesterol es esencial para la producción de algunas hormonas y si estaba bajo es que podía haber algo por ahí.

Ampliaron la analítica a un perfil hormonal y BINGO, Hormona tiroidea (TSH) suprimida, lo que quería decir que mi tiroides estaba disparado.

Me recomendaron descansar, ya que había finalizado la temporada, y en septiembre, a la vuelta, repetir una analítica y con los valores tiroideos. A la vuelta de vacaciones comenzamos con los médicos. Las sensaciones no eran malas pero había parado del todo y estaba en baja forma. Tras las visitas médicas el resultados era que había sufrido un brote de hipertiroidismo pero que ya lo había superado por lo que desconocíamos la causa del mismo, aunque seguramente de origen autoinmne. El perfil hormonal en septiembre estaba algo alterado pero no necesitaría medicación. Tocaba hacer seguimiento y comenzar a entrenar pero de forma muy suave y progresiva.

¿Podré seguir siendo atleta?

Esa fue la pregunta que me plantee en ese momento. Al ser un autoinmune el  factor precursor, debido al estress (Físico o de cualquier tipo), el hipertiroidismo se podría reproducir, la tendencia es que se reproduzcan episodios hasta que el tiroides, por el desgaste, y acabes en el otro lado, el hipotiroidismo.

Por tanto mi duda es si podría seguir entrenando la máximo nivel. Estuve consultando entrenadores, especialistas y otros atletas que sufrían estos problemas, pero cada hipertiroidismo puede ser diferente y también varía según la exigencia del entrenamiento ya que afecta más en pruebas de larga duración que en explosivas.

Continué con mis entrenamientos ligeros, 5-6 días a la semana, sin hacer casi series y muy suaves y comencé a buscar la salida del deporte, a buscar un trabajo o un proyecto que me diera salida si no me recuperaba. Así en febrero de 2009 comencé a trabajar en el Programa de Atención a Deportistas de Alto Nivel, un proyecto dependiente del CSD para el asesoramiento y apoyo de deportistas de alto nivel en los ámbitos de la formación y del empleo. Es un proyecto ilusionante y enriquecedor en el que podía ayudar a otros deportistas en situaciones que a mi también me hubiera gustado tener apoyo: planificación de estudios, orientación del objetivo profesional, definición de itinerarios formativos y laborales, apoyo en la búsqueda de empleo, etc. El trabajo era a media jornada y desde casa por lo que pude seguir entrenando con normalidad el resto de temporada con mis 6 sesiones semanales y unos 70-80km a la semana, prácticamente la mitad de lo que podía entrenar en los años anteriores.

A pesar de todo las sensaciones iban mejorando, empezaba a marcar algunos tiempos en series y el cuerpo me iba pidiendo un poco más. Cerré la temporada de pista de forma muy aceptable para el entrenamiento desarrollado 6º de España de 5.000m y 7º de 10.000m con tres marcas sub14' en 5.000m y un sub29' en 10.000m.

Tras el nacional de pista en Barcelona me impuse en el meeting de Ninove en Bélgica y con Antonio Serrano decidimos dar un paso más.

El salto a la ruta

Acababa la temporada de pista en buena forma y muy fresco ya que los entrenamientos habían sido muy ligeros todo el año. Muscular y mentalmente estaba muy bien, así que decidimos lanzarnos a la ruta. Yo pensaba que los entrenamientos, aunque más largos, pero menos intensos, me ayudarían a alejar el fantasma del hipertiroidismo y a ello nos pusimos.

El nacional de medio maratón se celebraba a finales de septiembre en Motril, 6 semanas de preparación específica, algunas de ellas compatibilizándolas con las vacaciones en la playa en Alicante, para acumular semanas de 150-160km pero con ritmos, sobre todo en las series, más suaves.

El 20 de septiembre se disputó en nacional de medio maratón y conseguí la victoria con un registro de 1h03:36, mi primer título de campeón de España absoluto. Estábamos de vuelta y no había marcha atrás... siguiente objetivo estaba claro, debut en maratón en el mes de febrero en Sevilla.


El debut en maratón. Sevilla 2010

Tras un pequeño descanso al volver del mundial de medio maratón en Birmingham, comenzaron los entrenamientos de forma progresiva. La fecha estaba clara, Sevilla 14 de febrero de 2010, y los entrenamientos específicos comenzaron en el mes de noviembre. La cuenta atrás para mi primer maratón.

No había nada que perder, si salía mal podría intentar volver a la pista 5.000m o 10.000m, pero si salía tan bien como Motril, había mucho camino por andar sobre todo de cara al europeo de Barcelona 2010.

La preparación fue muy buena salvo unos problemas de salud a principios de año que me hicieron perder unos días de entrenamiento y sembrar dudas, pero llegamos a Sevilla con garantías aunque con las dudas de un novato.

No so voy a contar la prueba, para eso tenéis la crónica, pero salió redondo, 2º en la prueba, primer español, marca mínima (Ese año era 2h15) para Barcelona 2010. No era fijo pero tenía pie y medio en Barcelona. Tocaba esperar el resto de maratones de primavera y confirmar la selección en mayo.


Barcelona 2010. El mayor éxito.

Del 14 de febrero al 1 de agosto todo fue encaminado a ese día. Recuperarnos bien del esfuerzo del primer maratón, 11 días me duraron las agujetas, y comenzar preparando distancias más cortas (5º en el Cto de España de 10.000m en Cáceres con unas condiciones de calor importantes a finales de junio).

La preparación del maratón del europeo fue sin problemas, una semana antes me fui con Amaya a un hotel junto al canal olímpico de remo de Castelldefels para aclimatarnos a la humedad de la ciudad Condal y allí estuve hasta que me incorporé al hotel de concentración de la selección, el miércoles antes del maratón.

Las condiciones de Barcelona, salida casi a las 11 de la mañana un 1 de agosto, cielo despejado, sol, previsión de rozar los 30º al final de la carrera, iban a ser muy duras. Estuve en el circuito viendo la prueba de chicas y vi que habría que medir mucho el esfuerzo, un promedio de 5-7' de pérdida respecto a la marca personal entre las chicas.

Yo pensaba que estaría para correr en 2:11-2:12 así que con esos minutos de pérdida mi ritmo de salida debería rondar la 1h08-1h08:30. Fuimos capaces de cumplirlo, había que frenarse, pero la segunda mitad del maratón fue un suplicio para muchos y aunque también "pinché" conseguí llegar cerca de las medallas y conseguir mi mejor resultado de siempre en competición internacional: 5º de Europa, además del título por equipos gracias al 2º puesto de Chema Martínez y al 6º de Rafa Iglesias y corriendo en casa con el ánimo de los mios, familia y amigos y de muchos aficionados que aun, a día de hoy, me recuerdan muchas veces que estuvieron allí y lo que disfrutaron con la prueba.

Objetivo Campeonato de España. Maratón de Sevilla 2011.

Tras unas buenas vacaciones en USA en agosto comenzó una nueva temporada. La ilusión y motivación estaban al máximo, continuaba con mi trabajo en el PROAD y compatibilizándolo con los entrenamientos exigentes.

El salto al maratón era definitivo en cuanto a objetivos así que, con el nacional de maratón en Sevilla el 13 de febrero de 2013, allí que fuimos.

De nuevo una preparación excelente, llegaba con muchas fuerzas y ganas y más tras el gran carrerón que marqué en la media maratón de Las Palmas 3 semanas antes de Sevilla con mi marca personal de 1h03:14.

En Sevilla (Crónica) volví a cumplir y arriesgando más que el año anterior. Con la compañía de Javier Carriqueo, compañero de entrenamientos argentino hasta el km24, pude llegar hasta el km34 a ritmo de 3:07/km, a ritmo de 2h11:20, pero al final perdí casi un minuto en los kilómetros finales adelantando a un buen número de atletas africanos que iban en el grupo cabecero durante toda la prueba (Parciales). Acabé 4º de la carrera, Campeón de España y con marca personal de 2h12:21. De nuevo en la pomada y levantando la vista hacia un nuevo objetivo, el mundial de Daegu el 4 de septiembre de 2011.

Comentar que la alegría se multiplicó ya que mi cuñada, Tamara Sanfabio, entrenada por mi, también se hizo con el título de Campeona de España de maratón, todo quedaba en casa, más si cabe teniendo en cuenta que con Amaya y yo compartíamos los tres piso en Madrid.


Hacia Daegu y la mente en Londres 2012.

En Sevilla 2011 se puede decir que confirmé mi billete para el mundial de Daegu y puse la primera piedra para mi sueño olímpico ya que el maratón de Sevilla estaba en fecha para conseguir la marca mínima de los JJOO de Londres 2012.

La preparación de Daegu fue excepcional. En junio corrí en Oslo la Copa de Europa de 10.000m y a pesar de un día rato, conseguí correr sub29', estaba muy bien de forma al comenzar el periodo específico de preparación del maratón. En esa preparación sumé mi record de km semanales una semana por encima de los 200kms, mis mejores entrenamientos en series de maratón, mi tirada más rápida (tras una hora de carrera entre 3:40 y 3:20 acabar en el articificial del INEF un 15km a 3:04 de media) y así todo.

Llegué a Daegu sabiendo que valía sobre 2h10 en el maratón. Chema quería arriesgar pero las condiciones, aunque no tan duras como en Barcelona, eran calurosas (26 grados y 70% de humedad) así que Rafa y yo planteamos carrera conservadora. Parcial de la media en 1h08 y luego a correr. Habíamos estimado que corriendo en 2h15 podríamos estar entre los 15-20 primeros del mundial en esas condiciones.

Pero no tuvimos nuestro día (Crónica), ni Rafa, ni yo, ni Chema. Pasamos el parcial en 1h08:02 pero las fuerzas no nos acompañaron y pinchamos en la parte final (Parciales). Los ingleses clavaron nuestra carrera con un paso en 1h08:25 y acabando en 2h15 largas para temrinar el 15º y 18º del mundial... no nos habíamos equivocado en nuestra previsión, pero no tuvimos nuestro día. Al final 30º del mundo con 2h18 pero 4ºs por equipos ya que acabamos los tres que viajamos a Daegu.

El hipertiroidismo, segunda parte.

24h después del maratón de Daegu viajábamos de vuelta a España, otras 24h de viaje en avión con mis padres y el resto de la selección. Una semana de descanso total y pronto me quise poner a correr de nuevo, había un objetivo por cumplir, ayudar a Tamara en el maratón de Berlín tres semanas después de Daegu. Pero el cuerpo dijo que no.

Las sensaciones eran muy malas, no toleraba el esfuerzo y aunque ayudé unos kilómetros a Tamara en Berlín, sabía que no estaba bien. A la vuelta analítica de tiroides y confirmar que la pesadilla había vuelto, pero esta vez con más fuerza.

TSH suprimida, T4 alterada y T3 superalterada. De nuevo médicos, endocrinos, comencé la medicación. Los Juegos Olímpicos estaban a 11 meses vista, yo tenía la mínima, pero tendría que demostrar que estaba en condiciones de competir bien.

Aunque con calma, forzábamos la máquina para no perder mucho entrenamiento, sin embargo las sensaciones eran malas, las series me costaban muchísimo y el ánimo estaba por los suelos.

Pusimos el objetivo en Hamburgo, última prueba válida para Londrés a finales de abril, la prueba de fuego fue el medio maratón de Madrid, fue mi tests y eché el resto, y tanto, volví a recaer y hubo que decir adiós a Hamburgo y a Londres. Comenzó una larga travesía del desierto.


Adiós al sueño olímpico, bienvenida Ariadna.

5 meses de descanso total, medicación, seguimiento, la recaída lo alargó todo, una pesadilla si no fuera por el nacimiento de mi pequeña Ariadna y el apoyo de Amaya.

Al final fui a Londres, fuimos como espectadores, incluso conseguimos entrar en la Villa Olímpica con Ariadna, con cuatro meses, para que se vaya empapando de todo.

En septiembre de 2012 volvimos a la rutina, esta vez no podía ni entrenar, salía a trotar a veces con Amaya, a veces sólo, las sensaciones eran malas sobre todo al intentar hacer cosas más rápidas. No me quería poner objetivos porque no veía mejora. Pero con mis ocupaciones varias íbamos dejando pasar el tiempo.


¡Ave fénix maratón!

Dejando pasar el tiempo, sin perder la rutina de correr, porque me gustaba, aunque no tanto con malas sensaciones y sin objetivos en mente. Bueno, sí, había un objetivo que me mantenía vivo, pero no lo quería mostrar para protegerlo de las inclemencias. Zurich 2014 estaba ahí al fondo de la mente a dos años vistas pero con pocas esperanzas.

La recuperación era lenta pero poco a poco conseguía sumar pequeños entrenamientos hasta el verano. En junio-julio mejoraron las sensaciones y decidimos apostar un poco a ciegas ya que mi estado de forma era bastante bajo en el nacional de 5.000m en Alcobendas y lanzarnos a una preparación de maratón que no sabíamos si se culminaría y a qué nivel. Una preparación con muchas dudas, mucha incertidumbre, como si fuera a debutar de nuevo.

Nos fuimos de vacaciones en agosto y en la costa entre Blanes y Valencia, comenzó a fraguarse la vuelta al maratón. Ese primer mes sin referencias de crono, de distancias, casi entrenando sin reloj, en solitario, sin referencias, sirvió para dar el salto de calidad con poco más de 150km semanales para el puntito de forma necesario para el asalto a una preparación de maratón.

Un retorno agridulce

San Sebasatián supuso el retorno al alto nivel tras dos años, desde septiembre de 2011, de estar lejos de grandes registros cronométricos y resultados deportivos. Llegué a la línea de salida sin barreras, sin nada que perder y fue la maratón en la que más he arriesgado, tanto en cuanto a ritmos como en cuanto a estrategia.

La llegada a meta, muy emotiva, me reconciliaba conmigo mismo y abría un futuro con objetivos deportivos muy motivantes.

La consecución de la mínima RFEA era un "pero" que esperaba que no cerrase la puerta a Zurich por las opciones a nivel individual y de equipo que se podrían desarrollar en un Campeonato de Europa en maratón.

Pero no fue así, 5º en el ranking español y pudiendo asistir 6 atletas a Zurich, la RFEA aplicó la normativa a rajatabla y nos quedamos en casa. Quizás la última opción de conseguir un resultado destacado a nivel internacional. Todos sabemos dónde está el maratón en Mundiales y Juegos Olímpicos.

La verdad es que fue un reves muy serio del que ha costado recuperarse.

La cabra tira al monte.

Tras el revés de no poder acudir a la cita europea, a pesar de contar con el mismo nivel de marcas que en 2010 cuando fui 5º y fuimos campeones de europa por equipos, necesitaba buscar otros retos diferentes que me motivaran a seguir o, al menos, tendieran un puente de unos meses hasta que otros objetivos se pusieran a tiro.

Así decidí hacer una incursión en las carreras de montaña o Trail con mi participación en julio y agosto en dos maratones de montaña y en la GORE-TEX Transalpine RUN pude disfrutar de correr en otro terreno, con otros objetivos y motivaciones y con muchos aspectos que me atraen y que seguro que repetiré en el futuro.

De nuevo maratón: Objetivo Río2016

Pero el tiempo de la montaña pasó y nuevos objetivos encendieron la llama, ya por una motivación mucho más personal que deportiva. Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 pueden ser un gran reto vital y desde la primavera de 2015 se plantea un combate a 3 asaltos con el maratón para, quizás, incluso intentar rebajar mi marca personal, si el cuerpo da de sí para ello. Si no, al menos, estaré contento de haberlo intentado.